Después de unos días de inactividad, puedo afirmar que sin duda, el peor mes del año es mayo. En dos semanas los estudiantes deben hacer todo lo que no han hecho anteriormente, y no es porque seamos masoquistas ni nada parecido. Pero al margen del estrés que puede causar estas dos semanas de trabajo extra, hay que reconocer el alivio que se siente al terminar, la felicidad de no tener que hacer nada más en varios meses.
Es ridículo pensar en las vacaciones ahora mismo, justo antes de empezar la lluvia de exámenes, pero que queréis, es mejor pensar en la recompensa para afrontar esto. El camino hacia lo que queremos es duro y difícil , pero está claro que es mucho más llevadero pensar en la recompensa y no en el viaje que hay que hacer para lograrla.
Por eso, y antes de comenzar, pensemos en lo que queremos conseguir, a dónde queremos llegar, y seguramente todo será mucho más fácil. Pues lo importante es el premio, y no lo que hay que hacer para conseguirlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario